«VIII Jornadas Julianas de Psiquiatría – Una travesía científica y humana hacia el corazón de la mente»

 

Nota de Prensa

La Paz, 28 de julio de 2025

 

Hay eventos académicos que enseñan. Otros que conmueven. Y algunos —pocos— que marcan un antes y un después. Las VIII Jornadas Julianas de Psiquiatría, realizadas en la ciudad de La Paz, fueron de esas experiencias que combinan saber, humanidad, memoria colectiva y sentido de propósito. En ellas no solo se hablaron conceptos; se vivieron ideas.

Bajo el título “Trastornos del Estado de Ánimo: Integrando Psicofarmacología y Psicoterapia en Nuevas Perspectivas Clínicas”, la Sociedad Boliviana de Psiquiatría – Filial La Paz logró articular una propuesta que fue más allá del enfoque teórico o técnico. Lo que se gestó durante esas jornadas fue un verdadero encuentro de generaciones, estilos, escuelas y emociones.

El tema elegido no fue casual. Los trastornos del estado de ánimo son, tal vez, el corazón más expuesto de la clínica psiquiátrica contemporánea. La tristeza que no se va, la alegría que desborda sin razón, la oscilación entre el exceso y el vacío… todo eso estuvo presente, no solo en las ponencias, sino también en la atmósfera. Porque hablar de la mente es hablar del alma. Y en estas jornadas, el alma estuvo más viva que nunca.

Los expositores, tanto nacionales como internacionales, supieron transmitir no solo el conocimiento que portan, sino la pasión que los mueve. El Dr. Dorado, desde Argentina, nos ofreció un abordaje valiente y provocador sobre los antidepresivos de acción rápida, y sobre cómo repensar la urgencia emocional desde la ciencia. A él se sumaron ponentes de la CLANP – Confederación Latinoamericana de Psicofarmacología, quienes aportaron miradas frescas y profundas sobre el manejo de la depresión resistente, los nuevos estabilizadores del ánimo, y el lugar de la psicoterapia como encuentro ético con el sufrimiento del otro.

No fueron simples conferencias: fueron pequeñas revoluciones. En cada exposición hubo un momento de silencio respetuoso, una pregunta que invitó a pensar distinto, un dato que desarmó lo conocido, una experiencia clínica que recordó por qué estamos aquí. Las voces locales también dejaron huella: con solidez, sensibilidad y una perspectiva adaptada a nuestra realidad, nuestros colegas bolivianos presentaron trabajos que mezclaron neurociencia y compasión, técnica y compromiso.

Y como si el conocimiento no fuera suficiente, hubo juego. Hubo emoción. El 5to Concurso Académico de Residentes: “Con Ciencia: Mente y Cerebro” fue uno de los momentos más intensos de las jornadas. Ver a los equipos —Dupla delirante de la CNS, Los Neuroticistas, Las Descompensadas, Brainrots— enfrentarse en una competencia académica fue un espectáculo de rigor y de energía. Fue como ver el futuro competir con alegría. Fue una muestra de que las neuronas no solo sirven para estudiar: también para crear comunidad.

El público vibró con cada pregunta, celebró cada acierto, aplaudió cada intento. Y cuando la Dupla delirante se coronó campeona, lo hizo entre aplausos verdaderos, de esos que nacen del respeto y la admiración. No ganó solo el equipo: ganamos todos los que creemos que la formación médica puede ser intensa, divertida, exigente y profundamente humana.

En medio de estas jornadas también hubo lugar para el reconocimiento. Uno de los momentos más simbólicos fue la entrega de la primera Beca de Investigación otorgada por nuestra sociedad. La Dra. Noelia Ayala Rodríguez, residente de segundo año de psiquiatría, fue la merecedora de este hito institucional, un gesto concreto del compromiso con la investigación y la formación científica de nuevas generaciones.

Además, se entregaron certificados de reconocmiento  profesionales destacados, entre ellos al Dr. Paulo Romero Flores y la Dra. Marilyn Chavarria, visionarios e impulsadores detrás del concurso académico de residentes.

Al final del día, lo que queda no es solo una agenda cumplida, ni una lista de asistentes, ni un número de certificados entregados. Lo que queda es un eco. Una resonancia emocional e intelectual que seguirá presente mucho después de que las luces se apaguen. Porque estas jornadas no se terminan cuando se clausuran. Siguen vivas en cada pregunta que nos llevamos, en cada mirada que cambió de dirección, en cada certeza que se desarmó y en cada vocación que se renovó.

A quienes asistieron, a quienes organizaron, a quienes enseñaron y a quienes aprendieron: gracias. Gracias por hacer de este evento algo más que una actividad académica. Gracias por recordarnos que detrás de cada tabla comparativa, de cada criterio diagnóstico, de cada protocolo… hay una persona. Una historia. Una vida que necesita ser entendida, acompañada y cuidada.

Y si bien toda jornada tiene su cierre, queremos que este no sea un adiós, sino un «hasta pronto». Como dijo alguna vez un maestro:
«La psiquiatría es el arte de hacer ciencia sin olvidar que quien nos habla no es un caso, sino un ser humano.»

Las VIII Jornadas Julianas han concluido. Pero su impacto apenas comienza.
Nos vemos en el siguiente encuentro.
Y por favor… sigamos pensando, sintiendo y compartiendo. Con ciencia, con pasión, y con alma.


 

Será hasta el próximo año!

SOCIEDAD BOLIVIANA DE PSIQUIATRÍA-FILIAL LA PAZ